Tipos de sociedades civiles

Fundaciones de la sociedad abierta

Pero más allá de la crisis actual, la sociedad civil es un elemento esencial para el desarrollo y la cohesión nacional. En un país bendecido por la paz y la estabilidad, la sociedad civil llena el espacio no tocado por el gobierno y el sector privado. En un país frágil y conflictivo, desempeña un papel aún más importante al prestar servicios que normalmente son responsabilidad del Estado y las empresas, y puede sentar las bases de la reconciliación.

La sociedad civil comprende las organizaciones no asociadas al gobierno, como las escuelas y universidades, los grupos de defensa, las asociaciones profesionales, las iglesias y las instituciones culturales (las empresas a veces se incluyen en el término sociedad civil y otras no). Las organizaciones de la sociedad civil desempeñan múltiples funciones. Son una importante fuente de información tanto para los ciudadanos como para el gobierno. Supervisan las políticas y acciones del gobierno y hacen que éste rinda cuentas. Participan en la promoción y ofrecen políticas alternativas para el gobierno, el sector privado y otras instituciones. Prestan servicios, especialmente a los pobres y desatendidos. Defienden los derechos de los ciudadanos y trabajan para cambiar y mantener las normas y los comportamientos sociales.

Sociedad civil y teoría política

La sociedad civil puede entenderse como el «tercer sector» de la sociedad, distinto del gobierno y las empresas, y que incluye la familia y la esfera privada[1].

A veces, el término sociedad civil se utiliza en el sentido más general de «los elementos como la libertad de expresión, un poder judicial independiente, etc., que conforman una sociedad democrática» (Collins English Dictionary)[3] Especialmente en los debates entre los pensadores de Europa Oriental y Central, la sociedad civil se considera también un concepto normativo de valores cívicos.

Argumentaron que el elemento político de las organizaciones políticas facilita una mejor concienciación y una ciudadanía más informada, que elige mejor el voto, participa en la política y hace que el gobierno sea más responsable como resultado[13] Los estatutos de estas organizaciones políticas se han considerado microconstituciones porque acostumbran a los participantes a las formalidades de la toma de decisiones democrática.

Más recientemente, Robert D. Putnam ha argumentado que incluso las organizaciones no políticas de la sociedad civil son vitales para la democracia. Esto se debe a que construyen capital social, confianza y valores compartidos, que se transfieren a la esfera política y ayudan a mantener unida a la sociedad, facilitando la comprensión de la interconexión de la sociedad y los intereses dentro de ella[14].

Definición de la sociedad civil por diferentes estudiosos

La sociedad civil puede entenderse como el «tercer sector» de la sociedad, distinto del gobierno y las empresas, y que incluye la familia y la esfera privada[1].

A veces, el término sociedad civil se utiliza en el sentido más general de «los elementos como la libertad de expresión, un poder judicial independiente, etc., que conforman una sociedad democrática» (Collins English Dictionary)[3] Especialmente en los debates entre los pensadores de Europa Oriental y Central, la sociedad civil se considera también un concepto normativo de valores cívicos.

Argumentaron que el elemento político de las organizaciones políticas facilita una mejor concienciación y una ciudadanía más informada, que elige mejor el voto, participa en la política y hace que el gobierno sea más responsable como resultado[13] Los estatutos de estas organizaciones políticas se han considerado microconstituciones porque acostumbran a los participantes a las formalidades de la toma de decisiones democrática.

Más recientemente, Robert D. Putnam ha argumentado que incluso las organizaciones no políticas de la sociedad civil son vitales para la democracia. Esto se debe a que construyen capital social, confianza y valores compartidos, que se transfieren a la esfera política y ayudan a mantener unida a la sociedad, facilitando la comprensión de la interconexión de la sociedad y los intereses dentro de ella[14].

Ong nacional

Carnegie Endowment for International PeaceLa sociedad civil y el coronavirus: Dinamismo a pesar de los trastornosSaskia Brechenmacher, Thomas Carothers, Richard YoungsFuente: GettyResumen: El coronavirus está catalizando nuevas formas de activismo cívico. Los partidarios internacionales de la sociedad civil deberían intensificar sus esfuerzos para reforzar estas respuestas locales.

Las respuestas de los gobiernos a la nueva pandemia de coronavirus están perturbando a la sociedad civil en todo el mundo. Los cierres y las medidas de distanciamiento físico están confinando a la gente en sus casas y poniendo en peligro su capacidad de reunirse, organizarse y defender sus intereses. Muchas organizaciones de la sociedad civil se han visto obligadas a suspender las actividades previstas; otras se esfuerzan por cambiar su trabajo en línea. Y lo que es más preocupante, los líderes antiliberales de varios países están aprovechando la crisis para reforzar su control político debilitando los controles y equilibrios, imponiendo la censura y ampliando la vigilancia estatal, todo ello en un momento en el que los grupos de la sociedad civil son menos capaces de contraatacar. Estas medidas suponen una importante amenaza para el activismo cívico. En muchos países, las leyes restrictivas ya habían estado presionando a la sociedad civil antes de que llegara la crisis. La pandemia proporciona una cobertura conveniente para que los gobiernos inclinen aún más la balanza de poder a su favor.