Derechos de la constitucion española

Constitución española de 1812

La historia constitucional de España se remonta a la Constitución de 1812. Tras la muerte del dictador Francisco Franco en 1975, unas elecciones generales en 1977 convocaron a las Cortes Constituyentes (el Parlamento español, en su calidad de asamblea constituyente) con el fin de redactar y aprobar la Constitución.

Entre los miembros elegidos de las Cortes se seleccionó un grupo de siete miembros para trabajar en un proyecto de Constitución que se presentaría al organismo. Estos fueron conocidos, según los medios de comunicación, como los «padres de la Constitución». Estas siete personas fueron elegidas para representar el amplio (y a menudo, profundamente dividido) espectro político dentro del Parlamento español, mientras que el papel principal se le dio al entonces partido gobernante y ahora extinto Unión de Centro Democrático (UCD).

El escritor (y senador por designación real) Camilo José Cela pulió posteriormente la redacción del proyecto de Constitución. Sin embargo, dado que gran parte del consenso dependía de mantener la ambigüedad de la redacción, se aprobaron pocas de las reformulaciones propuestas por Cela. Una de las aceptadas fue la sustitución del arcaico gualda («color de soldadura») por el simple amarillo en la descripción de la bandera de España[cita requerida].

Constitución española 1978 cataluña

LegislaturaCongreso de los DiputadosÉpoca históricaPeriodo de entreguerras- Proclamación 14 de abril de 1931- Constitución aprobada 9 de diciembre de 1931- Revolución de 1934 5-19 de octubre de 1934- Guerra Civil Española 17 de julio de 1936- Caída de la República 1 de abril de 1939

Durante la Guerra Civil española, hubo tres gobiernos. El primero fue dirigido por el republicano de izquierdas José Giral (de julio a septiembre de 1936); sin embargo, en el seno de la República estalló una revolución inspirada principalmente en principios socialistas libertarios, anarquistas y comunistas, que debilitó el gobierno de la República. El segundo gobierno estaba dirigido por el socialista Francisco Largo Caballero, del sindicato Unión General de Trabajadores (UGT). La UGT, junto con la Confederación Nacional de Trabajadores (CNT), fueron las principales fuerzas de la mencionada revolución social. El tercer gobierno fue dirigido por el socialista Juan Negrín, que dirigió la República hasta el golpe militar de Segismundo Casado, que acabó con la resistencia republicana y finalmente

Constitución de 1824 de méxico

La historia constitucional de España se remonta a la Constitución de 1812. Tras la muerte del dictador Francisco Franco en 1975, unas elecciones generales en 1977 convocaron a las Cortes Constituyentes (el Parlamento español, en su calidad de asamblea constituyente) con el fin de redactar y aprobar la Constitución.

Entre los miembros elegidos de las Cortes se seleccionó un grupo de siete miembros para trabajar en un proyecto de Constitución que se presentaría al organismo. Estos fueron conocidos, según los medios de comunicación, como los «padres de la Constitución». Estas siete personas fueron elegidas para representar el amplio (y a menudo, profundamente dividido) espectro político dentro del Parlamento español, mientras que el papel principal se le dio al entonces partido gobernante y ahora extinto Unión de Centro Democrático (UCD).

El escritor (y senador por designación real) Camilo José Cela pulió posteriormente la redacción del proyecto de Constitución. Sin embargo, dado que gran parte del consenso dependía de mantener la ambigüedad de la redacción, se aprobaron pocas de las reformulaciones propuestas por Cela. Una de las aceptadas fue la sustitución del arcaico gualda («color de soldadura») por el simple amarillo en la descripción de la bandera de España[cita requerida].

Constitución española en filipinas

Los derechos humanos son inherentes a todas las personas, independientemente de sus condiciones personales, sociales, económicas, etc. Así, la Constitución española de 1978 habla de la existencia de «derechos inviolables que son inherentes» a las personas (artículo 10, uno de los preceptos más importantes de la Constitución). Los derechos humanos se basan en la dignidad de la persona que, junto con el libre desarrollo de su personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los demás, constituye el fundamento del orden político y de la paz social de que se ha dotado España según su Constitución.

Entre los fundamentos de este orden político constitucionalmente establecido se encuentran estos derechos individuales, que son derechos inviolables y se entienden como los mínimos indispensables para el reconocimiento de la dignidad humana. Los derechos humanos aseguran un ámbito de autonomía y autodeterminación equivalente al reconocimiento de una esfera propia del individuo, que no debe ser invadida por instancias ajenas a él y que debe ser respetada por los poderes del Estado.