Principio de igualdad constitucion

Ejemplo de principio de igualdad

1 El derecho a la igualdadEl derecho a la igualdad es el derecho de todos los seres humanos a ser iguales en dignidad, a ser tratados con respeto y consideración y a participar en pie de igualdad con los demás en cualquier ámbito de la vida económica, social, política, cultural o civil. Todos los seres humanos son iguales ante la ley y tienen derecho a igual protección y beneficio de la ley.2 Igualdad de tratoLa igualdad de trato, como aspecto de la igualdad, no equivale a un trato idéntico. Para hacer realidad la igualdad plena y efectiva es necesario tratar a las personas de forma diferente según sus distintas circunstancias, afirmar su igual valor y potenciar sus capacidades para participar en la sociedad como iguales.3 Acción positivaPara ser efectivo, el derecho a la igualdad requiere una acción positiva.La acción positiva, que incluye una serie de medidas legislativas, administrativas y políticas para superar las desventajas del pasado y acelerar el progreso hacia la igualdad de determinados grupos, es un elemento necesario dentro del derecho a la igualdad.

¿cuáles son los cuatro principios de la igualdad?

La igualdad en una democracia constitucional significa la misma justicia bajo la ley. Nadie está por encima o fuera del alcance de la ley, y nadie tiene derecho a ventajas injustas o está sujeto a sanciones desiguales en base a la ley. Tres ejemplos principales de igualdad en una democracia son la protección constitucionalmente garantizada de la igualdad de trato según la ley, la igualdad en los derechos humanos fundamentales y la igualdad de ciudadanía.

Las declaraciones sobre la igualdad de trato según la ley se encuentran en las constituciones de todos los Estados democráticos. Por ejemplo, el artículo 29 de la constitución lituana dice Todas las personas serán iguales ante la ley, los tribunales y otras instituciones y funcionarios del Estado. No se podrán restringir los derechos de una persona ni concederle privilegios por razón de su sexo, raza, nacionalidad, lengua, origen, condición social, religión, convicciones u opiniones.

La igualdad en la posesión de los derechos humanos fundamentales es otro atributo esencial de toda democracia constitucional. Esta idea de igualdad se expuso de forma dramática en la Declaración de Independencia de 1776, que proclamó a la comunidad internacional el surgimiento de un nuevo país independiente, los Estados Unidos de América. La declaración afirmaba una verdad evidente: que cada persona nace con la misma posesión de ciertos derechos inherentes, como el derecho a «la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad». Además, esta declaración sostenía: «Que para garantizar estos derechos, se instituyen gobiernos entre los hombres».

Principio de derecho de igualdad

El artículo 7 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) establece: «Todos son iguales ante la ley y tienen derecho, sin discriminación alguna, a igual protección de la ley»[1]. Así pues, todas las personas deben ser tratadas por igual ante la ley, independientemente de su raza, sexo, color, etnia, religión, discapacidad u otras características, sin privilegios, discriminación o prejuicios. La mayoría de las constituciones nacionales del mundo ofrecen la garantía general de igualdad,[4] pero la aplicación específica de esta garantía varía. Por ejemplo, mientras que muchas constituciones garantizan la igualdad con independencia de la raza,[5] sólo unas pocas mencionan el derecho a la igualdad con independencia de la nacionalidad[6].

El discurso fúnebre de Pericles en el 431 a.C., recogido en la Historia de la Guerra del Peloponeso de Tucídides, incluye un pasaje en el que se elogia la igualdad entre los ciudadanos varones libres de la democracia ateniense: «Si nos fijamos en las leyes, éstas ofrecen la misma justicia a todos en sus diferencias privadas; si en la posición social, el avance en la vida pública recae en la reputación de la capacidad, sin que las consideraciones de clase puedan interferir con el mérito; ni tampoco la pobreza impide el camino»[8].

El derecho a la igualdad y a no ser discriminado

Los derechos humanos son derechos inherentes a todos los seres humanos, sea cual sea nuestra nacionalidad, lugar de residencia, sexo, origen nacional o étnico, color, religión, lengua o cualquier otra condición. Todos tenemos el mismo derecho a nuestros derechos humanos sin discriminación. Todos estos derechos están interrelacionados y son interdependientes e indivisibles. Los principios son: Universal e inalienable, Interdependiente e indivisible, Igualitario y no discriminatorio, y Ambos derechos y obligaciones.

Los Principios Rectores de la ONU sobre las Empresas y los Derechos Humanos son un conjunto de directrices para que los Estados y las empresas prevengan, aborden y remedien los abusos de los derechos humanos cometidos en las operaciones empresariales. Fueron propuestos por el Representante Especial de la ONU para Empresas y Derechos Humanos, John Ruggie, y aprobados por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en junio de 2011.

La Comisión Escocesa de Derechos Humanos ha desarrollado un enfoque basado en los derechos humanos denominado enfoque «FAIR». El papel de un enfoque basado en los derechos humanos es garantizar que la dignidad de la persona esté en el centro de la política y la toma de decisiones. Cuando se aplique, todas las personas afectadas tendrán la oportunidad de ayudar a reflexionar sobre la mejor manera de hacer realidad los derechos humanos en la prestación de servicios de asistencia y apoyo. Presentado como un diagrama de flujo, FAIR significa Hechos, Analizar derechos, Identificar responsabilidades y Revisar acciones. No todas las situaciones injustas constituyen un abuso de la legislación sobre derechos humanos. Sin embargo, el uso del enfoque FAIR puede ser un medio para llegar a una solución equilibrada y justa en esas situaciones.