Tributacion de las indemnizaciones por daños y perjuicios

tratamiento fiscal directo de las indemnizaciones y compensaciones

Una parte de las acciones de reparación gestionadas por la Fundación Renova consiste en el pago de indemnizaciones y otras compensaciones. Estos importes, si entran dentro de los requisitos de la Hacienda Pública Federal, deben incluirse en la Declaración Anual de Impuestos.

Las indemnizaciones por daños materiales y morales se destinan a compensar a los afectados por la pérdida de bienes y no son imponibles. Lo mismo ocurre con las ayudas económicas, que también se consideran un ingreso no imponible. El afectado que haya recibido alguna de estas indemnizaciones recibirá un documento denominado Informe de Pago en el que se indican las cantidades indemnizadas. Estos pagos deben incluirse en el formulario «Rentas exentas y no imponibles».

Dado que la Fundación Renova paga las indemnizaciones, en algunos casos está obligada a retener el impuesto en origen, pasando a la Hacienda Pública el importe retenido de la parte de la indemnización pagada como lucro cesante. En estos casos, Renova está enviando un documento llamado Informe de Ingresos, que incluirá el monto total pagado y el impuesto retenido.

¿la compensación bancaria está sujeta a impuestos?

Los vendedores en las operaciones de fusión y adquisición (M&A) casi siempre corren el riesgo de incumplir una declaración o garantía del acuerdo. Este incumplimiento (a menudo involuntario) es un riesgo casi inevitable que todo vendedor debe contemplar[1]. Esta consideración lleva a menudo a los vendedores a invocar (y a los compradores a aceptar) ciertas convenciones bien establecidas para reducir parcialmente las consecuencias negativas de tales incumplimientos para los vendedores. Compradores y vendedores suelen conseguirlo incorporando a las cláusulas de indemnización limitaciones a la responsabilidad del vendedor, como por ejemplo

Los deducibles, las cestas y los umbrales tienden a minimizar, o al menos aplazar, las disputas sobre los pequeños importes de los supuestos daños (los proverbiales «centavos») derivados de los incumplimientos de las declaraciones, y puede considerarse que fomentan la paz entre el comprador y el vendedor. Los periodos de supervivencia (normalmente años más cortos que los plazos de prescripción aplicables) aportan un cierre y una finalidad a corto plazo. Los topes reflejan la confianza y el optimismo de compradores y vendedores en los amplios y rigurosos procesos de diligencia debida y divulgación previos al cierre y en los resultados operativos históricos de la empresa objetivo. Los topes también garantizan que -incluso si esta confianza es errónea- el vendedor, en las circunstancias habituales, no tendrá que desembolsar grandes cantidades del precio total de la compra. Por lo tanto, los topes de recuperación por incumplimiento de las declaraciones contribuyen a la certeza, la finalidad y la tranquilidad, al menos para el vendedor.

concesión extra legal, d33

Cuando se cumplen las condiciones pertinentes, los pagos de garantías e indemnizaciones pueden hacerse al comprador libres de impuestos; sin embargo, siempre existe el riesgo de que no se cumplan las condiciones y no se aplique la concesión ESC D33.

Los términos de la ESC D33 están redactados de forma bastante estricta, y es necesario tener cuidado para garantizar que las garantías e indemnizaciones se estructuren correctamente para lograr el resultado comercial deseado y evitar una serie de «trampas» importantes.

El Tribunal Superior confirmó esta valoración en apelación. Su razonamiento fue que el derecho del contribuyente a demandar a sus abogados era un derecho de acción que constituía un activo imponible. La recepción del pago representaba una enajenación parcial de ese derecho por parte del contribuyente, y la suma se consideraba un capital derivado del derecho a demandar a los abogados, en lugar de derivarse de las propiedades de inversión subyacentes. También se sostuvo que, al calcular la ganancia imponible, el valor de mercado del derecho en el momento de la adquisición (es decir, cuando surgió la demanda) podría (al menos en teoría) deducirse sobre la base de que el derecho se adquirió de forma distinta a una negociación realizada en condiciones de mercado. Sin embargo, en la práctica es poco probable que exista un coste base deducible, ya que es poco probable que el contribuyente haya dado alguna contraprestación en la adquisición del propio derecho de acción.

pago de daños y perjuicios imponible

La liquidación de una reclamación de seguro por parte de un asegurador en virtud de un pago de indemnización quedaría normalmente fuera del ámbito de aplicación de la Ley del Impuesto sobre el Valor Añadido nº 89 de 1991 (la Ley) sobre la base de que dicho pago no constituiría una contraprestación por ningún suministro de bienes o servicios.

Sin embargo, el artículo 8(8) de la Ley establece que cuando un vendedor asegurado recibe un pago de indemnización en dinero en virtud de un contrato de seguro sujeto a impuestos, el pago recibido se considera una contraprestación por la prestación de servicios por parte del vendedor asegurado en la medida en que la pérdida sufrida esté relacionada con la empresa asegurada.

Dado que se considera que la contraprestación incluye el IVA, el vendedor asegurado debe contabilizar el impuesto sobre el valor añadido aplicando la fracción impositiva (14/114) al importe recibido. El término pago de indemnización no está definido en la Ley. Debe interpretarse según el contexto en el que se utiliza y en función de su significado ordinario.

En el sector de los seguros a corto plazo se distingue entre los seguros de indemnización y los que no lo son. Sin embargo, se considera que esta clasificación no es aplicable en el contexto del IVA. Por ello, se considera que debe aplicarse el significado ordinario de indemnización por daños y perjuicios.