Naturaleza juridica de la union europea

Acta única europea

Tipos de derecho de la UELa Unión Europea se basa en el Estado de Derecho. Esto significa que todas las medidas adoptadas por la UE se basan en tratados aprobados democráticamente por sus miembros. Las leyes de la UE ayudan a alcanzar los objetivos de los tratados de la UE y a poner en práctica las políticas de la UE. Hay dos tipos principales de derecho de la UE: el primario y el secundario.

Todas las medidas adoptadas por la UE se basan en los tratados. Estos acuerdos vinculantes entre los países miembros de la UE establecen los objetivos de la UE, las normas para las instituciones de la UE, cómo se toman las decisiones y la relación entre la UE y sus miembros.

Los actos legislativos se adoptan siguiendo uno de los procedimientos legislativos establecidos en los tratados de la UE (ordinario o especial). Los actos no legislativos no siguen estos procedimientos y pueden ser adoptados por las instituciones de la UE según normas específicas.

Los tratados establecen los objetivos de la Unión Europea, las normas de las instituciones de la UE, el modo en que se toman las decisiones y la relación entre la UE y sus países miembros. Los Tratados de la UE se han modificado periódicamente para reformar las instituciones de la UE y dotarlas de nuevos ámbitos de responsabilidad. También se han modificado para permitir la adhesión de nuevos países a la UE.

Derecho primario de la ue

La UE tiene una población de 446 millones de personas, la segunda economía combinada del mundo y un índice de desarrollo humano muy elevado. Galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2012, la UE está comprometida con «la dignidad humana, la libertad, la democracia, la igualdad, el Estado de Derecho y el respeto de los derechos humanos»[1][2].

La idea de la Unión Europea para el desarrollo humano y la paz se remonta a la Edad Media[9]. El mapa de Willem Blaeu muestra a Europa en 1644 al finalizar la Guerra de los Treinta Años, antes de la Paz de Westfalia en 1648.

El diplomático francés Charles-Irénée Castel de Saint-Pierre, que trabajó en la negociación del Tratado de Utrecht al final de la Guerra de Sucesión Española, propuso, a través de la «Unión Perpetua», «una paz eterna en Europa»,[13] proyecto retomado por Jean-Jacques Rousseau,[14] y después por Immanuel Kant. Tras las guerras napoleónicas y las revoluciones de 1848 en el siglo XIX, Víctor Hugo, en el Congreso Internacional de la Paz de 1849, imaginó un día en el que habría «Estados Unidos de América y Estados Unidos de Europa frente a frente, tendiéndose la mano a través de los mares»[16]. [La Primera Guerra Mundial devastó la sociedad y la economía de Europa, y el Tratado de Versalles no logró establecer un sistema internacional viable en la Sociedad de Naciones, ni ninguna integración europea, e impuso unas condiciones punitivas de pago de indemnizaciones para los países perdedores[17]. Después de que otro colapso económico y el ascenso del fascismo condujeran a una Segunda Guerra Mundial, la sociedad civil europea estaba decidida a crear una unión duradera que garantizara la paz mundial mediante la integración económica, social y política.

Tratado de la unión europea

La competencia de la UE es un conjunto de derechos y poderes necesarios para la realización de los fines, objetivos y metas de la Unión Europea. Los Estados miembros han delegado en la Unión Europea una parte importante de sus competencias, tal y como se recoge en los tratados fundacionales (Tratado de la Unión Europea y Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea). Esta delegación se ha producido en muchos ámbitos, desde el comercial hasta la protección social o los derechos de los consumidores. Al mismo tiempo, sigue habiendo ámbitos que son competencia de los Estados miembros. Estos ámbitos son de interés nacional y están protegidos de la injerencia de la UE, pero no pueden ser aplicados por los Estados miembros en detrimento de la Unión. En particular, se trata de la forma de gobierno, la división administrativa, el sistema de autoridades públicas, el sistema judicial, la ciudadanía, las fronteras estatales, la seguridad y la defensa nacionales, etc.

En algunos ámbitos, la Unión Europea tiene la facultad de eludir esta clasificación. Por ejemplo, la política exterior y de seguridad general de la UE no entra en ninguna de las tres categorías de competencias enumeradas.

Tratado de niza

Los principios generales del Derecho de la Unión Europea son normas jurídicas que un juez de la Unión Europea, por ejemplo en el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas, debe encontrar y aplicar, pero no crear. En particular, para los derechos fundamentales, el apartado 3 del artículo 6 del Tratado de la Unión Europea establece

Los derechos fundamentales, tal y como se garantizan en el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales y tal y como resultan de las tradiciones constitucionales comunes a los Estados miembros, constituirán principios generales del Derecho de la Unión[2].

Además, el artículo 340 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (antiguo artículo 215 del Tratado constitutivo de la Comunidad Económica Europea) prevé expresamente la aplicación de los «principios generales comunes a los ordenamientos jurídicos de los Estados miembros» en materia de responsabilidad extracontractual[3].

En ninguno de los tratados constitutivos de la Unión Europea se menciona la protección de los derechos fundamentales. No estaba previsto que las medidas de la Unión Europea, es decir, las acciones legislativas y administrativas de las instituciones de la Unión Europea, estuvieran sujetas a los derechos humanos. En aquel momento, la única preocupación era evitar que los Estados miembros violaran los derechos humanos, de ahí la creación del Convenio Europeo de Derechos Humanos en 1950 y la creación del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. El Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas reconoció los derechos fundamentales como principio general del Derecho de la Unión Europea, ya que cada vez era más evidente la necesidad de garantizar que las medidas de la Unión Europea fueran compatibles con los derechos humanos consagrados en la Constitución de los Estados miembros[11]. En 1999, el Consejo Europeo creó un órgano encargado de redactar una Carta Europea de Derechos Humanos, que podría constituir la base constitucional de la Unión Europea y, como tal, estar adaptada específicamente para aplicarse a la Unión Europea y sus instituciones. La Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea recoge una lista de derechos fundamentales del Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales, de la Declaración de Derechos Fundamentales elaborada por el Parlamento Europeo en 1989 y de los Tratados de la Unión Europea[12].