Ley de buen gobierno

Ensayo sobre el buen gobierno

Todos los procesos de gobierno, ya sean realizados por un gobierno, un mercado o una red, ya sea sobre una familia, una tribu, una organización formal o informal o un territorio y ya sea a través de las leyes, las normas, el poder o el lenguaje de una sociedad organizada

La gobernanza son todos los procesos de interacción, ya sea a través de las leyes, las normas, el poder o el lenguaje de una sociedad organizada[1] sobre un sistema social (familia, tribu, organización formal o informal, un territorio o entre territorios). Lo hace el gobierno de un Estado, un mercado o una red. Es la toma de decisiones entre los actores implicados en un problema colectivo que lleva a la creación, refuerzo o reproducción de normas e instituciones sociales»[2].

El grado de formalidad depende de las normas internas de una determinada organización y, externamente, de sus socios comerciales. Como tal, la gobernanza puede adoptar muchas formas, impulsada por muchas motivaciones diferentes y con muchos resultados distintos. Por ejemplo, un gobierno puede funcionar como una democracia en la que los ciudadanos votan sobre quién debe gobernar y el bien público es el objetivo, mientras que una organización sin ánimo de lucro o una corporación puede estar gobernada por un pequeño consejo de administración y perseguir objetivos más específicos.

Ejemplo de buen gobierno

«Nuestro compromiso de lograr un desarrollo sostenible, y nuestra obligación de cumplir con los derechos humanos, nos obligan a tomar por fin medidas duras contra la corrupción, tanto en lo que respecta a su confiscación de lo que deberían ser bienes comunes, como a su facilitación del abuso de poder para el beneficio privado.»

– Michelle Bachelet, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos HumanosForo Europeo de Alpbach, 1 de septiembre de 2020Sobre la buena gobernanza y los derechos humanosLa buena gobernanza es el proceso por el que las instituciones públicas dirigen los asuntos públicos, gestionan los recursos públicos y garantizan la realización de los derechos humanos de una manera esencialmente libre de abusos y corrupción, y con el debido respeto al Estado de Derecho. La verdadera prueba de la «buena» gobernanza es el grado de cumplimiento de la promesa de los derechos humanos: derechos civiles, culturales, económicos, políticos y sociales.

Desafíos enfrentados y mejores prácticas aplicadas por los Estados en la integración de los derechos humanos en sus estrategias y políticas nacionales de lucha contra la corrupción, incluyendo aquellas dirigidas a actores no estatales, como el sector privadoVer página del informe | Ver documento

Características del buen gobierno

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WCAG 2.0 contiene 12 directrices organizadas en 4 principios: Perceptible, Operable, Comprensible y Robusto (POUR, por sus siglas en inglés). Para cada directriz existen criterios de éxito comprobables. El cumplimiento de estos criterios se mide en tres niveles: A, AA o AAA. Una guía para entender y aplicar las Directrices de Accesibilidad al Contenido en la Web 2.0 está disponible en: https://www.w3.org/TR/UNDERSTANDING-WCAG20/

Estado de derecho y buena gobernanza pdf

«La debilidad del Estado de Derecho y la falta de buena gobernanza suponen una gran amenaza para el desarrollo social y económico en todo el mundo, y han obstaculizado el progreso en la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio», dijo Fedotov. «Los sistemas e instituciones de justicia eficaces y humanos son fundamentales para construir sociedades que faciliten el crecimiento y el desarrollo».

El Estado de Derecho se refiere a un principio de gobernanza en el que todas las personas, instituciones y entidades, incluido el propio Estado, son responsables de las leyes que se difunden públicamente, se aplican de forma equitativa y se adjudican de forma independiente, y que son coherentes con los derechos humanos, las normas y los estándares internacionales.

En su discurso de apertura, la Representante Permanente de Tailandia ante la ONU en Viena, S.A.R. la Princesa Bajrakittiyabha Mahidol, destacó la necesidad de invertir en el Estado de Derecho, la prevención del delito y la justicia penal para la agenda de desarrollo de las Naciones Unidas posterior a 2015.

El Diálogo de Bangkok reunió a líderes mundiales y expertos globales para debatir cómo el papel de los sistemas de justicia justos y equitativos puede ayudar a proteger y avanzar en el desarrollo sostenible para el crecimiento económico en beneficio de todas las personas. Entre los oradores se encontraban, entre otros, la Primera Ministra tailandesa, Yingluck Shinawatra; Tshering Tobgay, Primer Ministro de Bután; y Marty Natalegawa, Ministro de Asuntos Exteriores de Indonesia.