Derecho a la libertad

Derecho a la libertad de religión

Eleanor Roosevelt y la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) – El artículo 19 establece que «Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión»[1].

El artículo 19 de la DUDH establece que «toda persona tiene derecho a opinar sin ser molestada» y «toda persona tiene derecho a la libertad de expresión; este derecho comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole, sin consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o por cualquier otro procedimiento de su elección». La versión del artículo 19 del PIDCP modifica posteriormente este punto al establecer que el ejercicio de estos derechos conlleva «deberes y responsabilidades especiales» y puede «estar sujeto, por consiguiente, a ciertas restricciones» cuando sea necesario «[p]ara respetar los derechos o la reputación de los demás» o «[p]ara proteger la seguridad nacional, el orden público o la salud o la moral públicas»[3].

Libertad de religión

Este artículo se solapa con el artículo 8 del PIDESC, que aclara, en relación con los sindicatos, que el derecho a la libertad de asociación incluye el derecho a participar en las actividades lícitas de la asociación.

Los derechos a la libertad de reunión pacífica y de asociación sirven de vehículo para el ejercicio de muchos otros derechos civiles, culturales, económicos, políticos y sociales. Estos derechos son componentes esenciales de la democracia, ya que facultan a hombres y mujeres para «expresar sus opiniones políticas, dedicarse a actividades literarias y artísticas y a otras actividades culturales, económicas y sociales, participar en observancias religiosas u otras creencias, formar sindicatos y cooperativas y afiliarse a ellos, y elegir dirigentes que representen sus intereses y les exijan responsabilidades» (resolución 15/21 del Consejo, preámbulo). Esta interdependencia e interrelación con otros derechos los convierte en un valioso indicador del respeto de un Estado por el disfrute de muchos otros derechos humanos.

La resolución 15/21 reafirma que «toda persona tiene derecho a la libertad de reunión pacífica y de asociación» (énfasis añadido). Esta disposición debe leerse conjuntamente con el artículo 2 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que estipula que «cada Estado Parte se compromete a respetar y a garantizar a todos los individuos que se encuentren en su territorio y estén sujetos a su jurisdicción los derechos reconocidos en el Pacto, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social» (énfasis añadido), y con el artículo 26 del mismo, que garantiza a todos los individuos una protección igual y efectiva contra la discriminación en

Wikipedia

Los derechos fundamentales son un grupo de derechos a los que se les ha reconocido un alto grado de protección frente a la invasión. Estos derechos están específicamente identificados en una constitución, o han sido encontrados bajo el debido proceso legal. El Objetivo de Desarrollo Sostenible 16 de las Naciones Unidas, establecido en 2015, subraya el vínculo entre la promoción de los derechos humanos y el mantenimiento de la paz[1].

Algunos de los derechos universalmente reconocidos que se consideran fundamentales, es decir, contenidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de las Naciones Unidas o el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas, son los siguientes:

En el Derecho Constitucional estadounidense, los derechos fundamentales tienen una importancia especial en la Constitución de los Estados Unidos. Muchos de los derechos enumerados en la Constitución de Estados Unidos son reconocidos como «fundamentales» por el Tribunal Supremo de Estados Unidos. Según el Tribunal Supremo, los derechos enumerados que se incorporan son tan fundamentales que cualquier ley que restrinja ese derecho debe servir a un propósito estatal imperioso y estar estrechamente adaptada a ese propósito imperioso.

Declaración de derechos de los estados unidos

1. Toda persona tiene derecho a la libertad de expresión. Este derecho comprende la libertad de opinión y de recibir y difundir informaciones e ideas sin que pueda haber injerencia de la autoridad pública y sin consideración de fronteras.

Las organizaciones de la sociedad civil desempeñan un papel vital en la promoción de los derechos fundamentales, pero se enfrentan a diversos retos en toda la Unión Europea. Este informe presenta las conclusiones de la FRA sobre una serie de estos retos. Las conclusiones se basan en la investigación y en dos consultas en línea con organizaciones de la sociedad civil, realizadas en 2020.

Este es el segundo informe principal de la Encuesta de Derechos Fundamentales de la FRA, que recogió datos de 35.000 personas sobre una serie de cuestiones. Este informe se centra en las experiencias de los encuestados como víctimas de determinados tipos de delitos, como la violencia, el acoso y los delitos contra la propiedad. El informe también examina la frecuencia con la que se denuncian estos delitos a la policía, y presenta más detalles relacionados con el acoso y la violencia, como los autores y el lugar donde se produjeron los incidentes.